lunes, 29 de julio de 2013

Una mujer con síndrome de down asumió como concejala (España)

En un acto de asunción celebrado en el día de hoy, Ángela Bachiller juró como concejala, convirtiéndose así en la primera con síndrome de down. En el momento de la jura, Bachiller emocionó a todos los presentes y ejercerá su flamante cargo en reemplazo de Jesús García Galván, quien renunció luego de ser acusado por delitos de corrupción. El caso de Bachiller es el primero en el mundo y fue festejado por la Asociación Down de Valladolid. En efecto, su presidente, Manuel Velázquez, dijo que Ángela "es fantástica y encantadora en lo personal, muy trabajadora, muy luchadora y muy comprometida con lo que hace". Mirá el video de su asunción: http://www.youtube.com/watch?v=XyJdK37f-Hk

jueves, 25 de julio de 2013

Síndrome Dandy-Walker


Definición  

El síndrome de Dandy-Walker es una deformidad cerebral presente al nacer que comprende una deformación del cerebelo y la presencia de quistes en la parte inferior del cerebro. La deformación comprende una área en la parte posterior del cerebro que controla el movimiento y el aprendizaje cognitivo. En muchos casos, también hay una acumulación anormal de líquido cefalorraquídeo dentro de los ventrículos de la vena. Los síntomas de este síndrome se pueden desarrollar repentinamente o pueden pasar desapercibidos.

Causas  

El síndrome de Dandy-Walker se produce durante el desarrollo del cerebro, antes del nacimiento. No se comprende claramente por qué el cerebro no se desarrolla normalmente. Recientemente, se descubrió un gen que parece ser la causa de al menos algunos casos.
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Factores de riesgo  

El síndrome de Dandy Walker puede ser heredado, de modo que si uno de los padres tiene síndrome de Dandy Walker puede aumentar el riesgo de que los hijos lo sufran.
Aparte de la asociación con algunas condiciones genéticas heredadas, no se conocen factores de riesgo. Los siguientes factores están asociados con el síndrome Dandy Walker, pero no incrementan el riesgo de su acontecimiento:
  • Ausencia de corpus callosum, que conecta los hemisferios del cerebro
  • Malformaciones del corazón, rostro, miembros, dedos de las manos, y dedos de los pies
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Síntomas  

Los síntomas del síndrome de Dandy-Walker suelen presentarse en la infancia, pero también pueden aparecer en niños de mayor edad. El 80% de los casos se diagnostica dentro del primer año de vida. Los síntomas pueden incluir:
  • Desarrollo dañado del habla y lenguaje normal
  • Desarrollo motriz lento
  • Irritabilidad
  • Vómitos
  • Convulsiones
  • Inestabilidad
  • Falta de coordinación muscular
  • Movimientos de sacudidas oculares
  • Circunferencia incrementada de la cabeza
  • Pliegues en la parte posterior del cráneo
  • Problemas con los nervios que controlan los ojos, rostro, y cuello
  • Respiración anormal
Los niños con esta condición pueden tener problemas en otros órganos, incluso malformaciones cardíacas, anomalías renales y del trato urinario, labio leporino y más de cinco dedos en las manos.
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Diagnóstico  

El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico. También probablemente le realice una tomografía computarizada o imagen de resonancia magnética para ver el interior del cerebro.
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Tratamiento  

Hable con su médico acerca del mejor plan de tratamiento. El tratamiento dependerá de los problemas causados por el síndrome. Esto puede involucrar colocar una sonda especial llamada derivación dentro del cráneo para drenar el exceso de líquido para reducir la presión y ayudar a controlar la inflamación.
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Prevención  

No se conocen maneras para prevenir el síndrome Dandy Walker.

miércoles, 24 de julio de 2013

Homeopatía y autismo


Al cúmulo de alternativas respecto del tratamiento del autismo se suma la Homeopatía, disciplina con más de 200 años de existencia y resistida por la medicina tradicional. Algunos de sus cultores afirman que un puñado de sus preparados son capaces no solamente de mejorar la sintomatología sino que es posible que curen, puesto que, por la concepción holística del ser humano, son capaces de sanar todas, o buena parte, de sus afecciones, no solamente las relacionadas con el cuerpo.

Introducción
Ciertamente que las campañas de concientización sobre el autismo han logrado no solamente que se visibilice la problemática, sino que, al mismo tiempo, parece haber estimulado a investigadores de diversas disciplinas, desde las tradicionales hasta las alternativas, en la búsqueda de posibles soluciones para mejorar el desempeño de los afectados.
Dietas, procedimientos, medicamentos y terapias se multiplican, con profusión de casos en los cuales se han obtenido éxitos remarcables.
Hace algún tiempo que la Homeopatía se suma a las disciplinas que aportan su bagaje de conocimientos para tratar de detener la expansión explosiva de casos que parecen sacudir al mundo entero.
Qué es la Homeopatía
Quien más, quien menos, la gran mayoría de nosotros ha recurrido a esta rama alternativa de la Medicina para intentar remediar aquello que la tradición médica no ha podido desentrañar.
Nacida en hacia finales del siglo XVIII, de la concepción del médico alemán Samuel Hahnemann como respuesta a los cruentos tratamientos de su época, lleva algo más de dos siglos de desarrollo y, lejos de extinguirse, ha logrado cierto reconocimiento académico, aunque este está lejos de ser unánime.
Su principio general es la ley de similitud, según la cual aquello que produce una dolencia es lo indicado para subsanarla.
De acuerdo con esta teoría, la sustancia que provoca un desequilibrio vital, en dosis infinitesimales (es decir, en una concentración tendiente a 0), restaura el equilibrio.
Para ello, se realiza una serie de diluciones y sacudimientos del preparado hasta que, en el mejor de los casos, subsiste una muy pequeña cantidad del ingrediente primigenio tóxico.
En algunos análisis de laboratorio se ha comprobado que prácticamente no queda nada de aquel. El poder curativo que reivindican los homeópatas de estas dosis filtradas al extremo radica en lo que denominan la memoria vital del agua, en la que, pese a que no hay trazos de lo diluido, sin embargo sus efectos resultarían igualmente plenos.
Se piensa que el organismo es un sistema que tiende a la armonía naturalmente y lo que hacen estas medicinas es simplemente ayudarlo a que la recobre, estimulando sus reacciones defensivas en lo que hace al sistema inmunitario y con una tendencia a regular los desórdenes nerviosos que pueden incidir acentuando los desequilibrios. Según los cultores de esta disciplina, los remedios homeopáticos aceleran y coadyuvan en los procesos naturales de sanación.
Existen dos corrientes básicas en el seno de la práctica homeopática, denominadas unicista y pluralista.
La primera, que pretende ser la más fiel a las teorías de su fundador, indica que el terapeuta debe hallar y suministrar un solo medicamento que dé cuenta del cuadro clínico completo del paciente y que permita su curación o, al menos, su mejoría.
Por su parte, los pluralistas sostienen que, sobre todo en patologías complejas, hallar el elemento magistral que pueda poner fin a las dolencias de un sujeto es poco menos que imposible, por lo que postulan que debe recurrirse a más de uno, aunque recomiendan no excederse en el número, por lo que usualmente prescriben entre dos y cinco, que se suministran por separado, teniendo en cuenta la diversidad de los síntomas y la etiología de la/s enfermedad/es.
A contramano de lo que suele suceder con los alópatas (los médicos tradicionales), los practicantes de la Homeopatía tienen una concepción holística del ser humano, por lo cual, sobre todo en las primeras consultas, realizan una anamnesis (recolección de datos) profunda, para tener una visión completa del consultante.
Es por ello que las entrevistas pueden durar una hora o más, puesto que la compilación de información suele comprender no solamente los aspectos mórbidos de la persona, sino que también resulta de interés primordial todo lo que el sujeto es y hace.
En la actualidad, existen alrededor de 3.000 sustancias identificadas por la Homeopatía como sanadoras de diversas dolencias, aunque las que usualmente se utilizan se hallan en el orden de las 150, que se corresponden con las patologías más comunes. Todas ellas se encuentran en la Naturaleza, es decir, no se recurre a procedimientos sintéticos de producción ni se obtienen por medios industriales.
Estas soluciones se administran en forma sublingual, dejando caer la cantidad de gotas prescriptas en esa zona, puesto que, al tratarse de una región profusamente irrigada, permite la rápida absorción en el torrente sanguíneo.
Los medicamentos no deben tocarse ni exponerse innecesariamente al medio ambiente, puesto que ello derivará en su contaminación y, en el mejor de los casos, reducirá sus cualidades terapéuticas.
Otro aspecto importante a tener en cuenta es que un mismo preparado puede ser efectivo para diversas enfermedades, siempre que los síntomas se correspondan.
Según sus cultores, además de que la Homeopatía no solo puede utilizarse con seres humanos sino también con animales, su actuación no se encuentra confinada únicamente para el tratamiento de las dolencias netamente corporales, sino que resulta apropiada para tratar trastornos anímicos, espirituales, conductuales, etc.
Los más suministrados entre los 150 medicamentos más corrientes son:
Thuja: Se utiliza para el tratamiento de verrugas y de personalidades introvertidas y en casos de obsesiones concretas. Se trata de un arbusto de la familia de los cipreses, cuyo aceite se trataba para afecciones de la piel, pero que tenía una toxicidad peligrosa.
Aurum Metallicum: No es otra cosa que el oro, que se prescribe en casos de personas que se autoexigen en forma desmedida y a quienes les cuesta expresar sus sentimientos.
Silicea: Es un derivado del mineral conocido como sílice. Se lo recomienda para los casos de artrosis y para preparados de belleza. Los pacientes que requieren esta medicación suelen ser muy sensibles, inteligentes y con gran temor al rechazo.
Lachesis: Se extrae del veneno de una víbora sudamericana. Se suministra en casos de celos extremos y para aquellos que son implacables ante las ofensas. Puede derivar en paranoia, depresión, ansiedad y hasta esquizofrenia, en casos extremos, sin tratamiento.
Graphites: O grafito, trata los eccemas y granos supurantes y otros trastornos de piel que pueden conducir a la psoriasis.
Sulphur: Se obtiene del azufre y sirve para problemas de piel y digestivos y para algunos tipos de personas iracundas.
Hepar Sulphur: Mezcla de caparazón de ostra y azufre. Se utiliza ante sinusitis, acné,  algunos dolores y las infecciones. Suelen ser personas coléricas, que pierden fácilmente el control.
Argentum Nitricum: Nitrato de plata. Trata problemas nerviosos y digestivos, que conducen a que estas personas sean inseguras y muy emocionales.
Lycopodium: También conocida como Polvo de Gato. Se receta a pacientes que presentan problemas hepáticos, digestiones lentas, saciedad con poca ingesta, hipertensión, acidez, migrañas, prostatismo y problemas de piel, entre otros. Suelen ser personas con un ego notable, que esconde su inseguridad interior.
Phosphorus: Fósforo. Se utiliza en pacientes con problemas circulatorios, digestivos y respiratorios cuyos dolores son agudos. También para los ciclotímicos.
Arsenicum Album: Se extrae de la arsenopirita y combate ansiedad, desórdenes digestivos, alergias y asma.
Pulsatilla: Se obtiene de la plana homónima. Se indica para casos de problemas digestivos con las grasas, falta de concentración, celos y conjuntivitis.
Sepia: Se prepara a partir de la tinta de un molusco. Es un remedio para la depresión, para problemas hormonales como el síndrome premenstrual, para la frigidez, para el agotamiento para el cansancio, el desgano, la irritabilidad y para la flacidez en general.
Nux Vomica: Se extrae de la pepita de la planta de igual nombre. Sirve para el insomnio, los problemas digestivos, resfriados nasales y mal carácter.
Calcarea Carbonica: Se obtiene de la cáscara de la ostra. Compensa los problemas de metabolismo del Calcio, la ansiedad y la falta de concentración.
Ignatia: La semilla del Haba de San Ignacio es su fuente. Se recomienda su uso para quienes sufren de depresión, el duelo con cambio de humor, la histeria, la inestabilidad nerviosa y el insomnio.
La pequeña lista que antecede resulta esquemática, puesto que las descripciones sobre su utilización son mucho más completas, dado que incluyen descripciones físicas y caracterológicas de los sujetos a tratar con los específicos pertinentes.
Al mismo tiempo, puede apreciarse la concepción subyacente en la Homeopatía según la que se correlacionan diversas dolencias en el plano físico con otras provenientes del mental, espiritual o como quiera llamarse.
 
Intervención homeopática en el Autismo
No vamos a describir las características propias del autismo, ya que son bien conocidas, más allá de que no existe un acuerdo pleno sobre ellas.
Sí remarcaremos que existen múltiples teorías acerca de su etiología, que van desde postulados genéticos hasta otros que ponen el acento en cuestiones psíquicas, y que también se incluyen hipótesis de contaminación ambiental (mercurio y metales pesados, por ejemplo), hasta otras emparentadas con el absurdo, como su adjudicación a las vacunas por sus excipientes.
En concreto, no existe una que predomine y que marque con certeza el por qué de esta afección tan extendida.
Los defensores del tratamiento homeopático aseveran que la Medicina tradicional no cura el Autismo, sino que apenas logra controlar algunos de sus síntomas por medio de la medicación. 
Tampoco, siempre desde esta óptica, las terapias conductuales logran más que algunas mejoras, que, por sustantivas que sean, no implican la remisión completa.
Por el contrario, según ellos, la Homeopatía, por su forma de encarar al ser humano como un individuo particular y por contemplar los síntomas que cada uno padece, cuenta con un repertorio de medicinas que pueden intervenir en el Autismo, algunas de las cuales son:
Mercurius Solubilis: O sea, mercurio soluble. Está indicado para aquellos niños que presentan problemas de comunicación, agresivos, que aborrecen los cambios y a los extraños.
Lyssinum: Se extrae de la saliva de un perro rabioso y sirve para aquellos que experimentan fobia a la luz, a las superficies brillantes y otras (por ejemplo, a los perros o al agua), así como para aquellos que exhiben conductas agresivas, tales como golpear o morder a otros niños, o insultan a los adultos.
Helleborus: Es la raíz de una planta. Se utiliza para aquellos que aparecen desconectados, pero sensibles al dolor, a los ruidos y a otras influencias ambientales, así como retraimiento e incapacidad para prestar atención.
Chocolate: Para aquellos que tienen comportamientos animales (sic), necesidad afectiva exagerada y rechazo a determinados alimentos.
Silicea: Se recomienda para niños delicados y obstinados, con dificultades para leer y escribir, pero que pueden poseer habilidades extraordinarias para los temas que resultan de su interés.
Stramonium: Derivado de una planta, se utiliza para quienes presentan miedos y pesadillas extremas, y que son violentos, retraídos y no miran a los ojos.
Por supuesto, existen testimonios en abundancia que afirman haber alcanzado la curación, como postulan los Dres. Banerji, afamados homeópatas de la India, o Amy Laskin, ex investigadora de la NASA, que halló en esta disciplina la solución que no pudo encontrar a través de la Medicina tradicional: la sanación de su hijo Max, de 5 años, diagnosticado con Autismo.
Por otro lado, si bien algunas Facultades de Medicina incluyen entre sus planes de estudio a la Homeopatía (algunas como posgrado y otras como materia) y ciertos sistemas de salud públicos y privados la admiten como prestación, al tiempo que en muchos países se ha regulado su ejercicio solamente por médicos diplomados (requisito que, incluso, las entidades rectoras de la práctica homeopática tienen como premisa), se la acusa de no poseer base científica alguna y que en la mayor parte de los casos se trata apenas de placebos.
Pero las críticas no terminan allí. Hay artículos periodísticos que aseguran que, lejos de resultar cuando mucho inocua, la medicación homeopática tiene efectos secundarios que van desde molestias menores hasta poner en riesgo la vida de sus pacientes, ya sea porque producen efectos directos sobre sus tratados o porque se retrasa el tratamiento de la dolencia con la metodología de la Ciencia Médica instituida.
Curiosamente, esta última afirmación, revertida, también la utilizan los homeópatas cuando se critica la lentitud de su método para producir efectos: como los sujetos se entretienen buscando soluciones en la alopatía, llegan al consultorio homeopático con la dolencia agravada o cronificada.
Conclusiones
Más allá de la polémica sobre qué debe considerarse Autismo y las advertencias sobre los efectos a largo plazo de la temprana medicación de niños con sustancias psicotrópicas y otras, sea cual sea la posición que tomemos al respecto, existe un contexto de sufrimiento que necesita ser atendido.
A los responsables primordiales del tratamiento de estas personas les llueven ofertas de procedimientos terapéuticos que prometen resultados positivos más o menos universales, lo que, lejos de tranquilizar, abre dudas y produce nuevas inquietudes.
Dudar y querer lo mejor no es malo. Pero sí lo es no poder discernir en la maraña de postulaciones que unos afirman y otros desmienten.
Quizás, en ese sentido, la mejor política a seguir es afirmarse en el camino que ha mostrado logros y seguir investigando y sopesando alternativas, consultando con distintos profesionales y con otros que estén en nuestra misma situación.
Es difícil saber dónde hacer pie en un campo minado por intereses económicos, lunáticos e iluminados, sobre todo cuando lo que se pretende es seguir avanzando.
Tal vez el sentido común sea la mejor guía.
 
Ronaldo Pellegrini

martes, 23 de julio de 2013

Conseguir trabajo, una odisea para personas con discapacidad


Existen planes promocionales para empresas, pero pocos acceden al empleo formal. En dos años, se generaron en el país sólo dos mil puestos por programas de la Nación.

Villa María. La inserción laboral de personas con discapacidad, sobre todo en el ámbito privado, parece casi una misión imposible. A pesar de la existencia de programas temporales específicos que otorgan beneficios a los empleadores, es excepcional la contratación de personas con capacidades diferentes. El desconocimiento, el temor a siniestros y cierto componente de discriminación son señalados como obstáculos para lograr una mejor integración.

Según estimaciones del Ministerio de Trabajo de la Nación, bajo sus programas se emplearon en todo el país unas dos mil personas en los últimos dos años, una cifra baja en relación con la población específica. No brindaron datos desagregados de Córdoba. Según el Censo 2010, en esta provincia hay 402.512 personas con discapacidad. Datos del Indec indican que el 81 por ciento tiene entre 15 y 64 años.

El director de Promoción de la Empleabilidad de Trabajadores con Discapacidad del Ministerio de Trabajo de la Nación, Carlos Jordan, brindó un taller en Villa María destinado a instituciones y empresas. Sólo dos representantes del sector comercial asistieron.

Según planteó, hay falta de conocimiento y miedo por parte de empresarios a contratar. Asegura que la siniestralidad del trabajador con discapacidad “es ínfima, casi inexistente” porque son personas “muy cuidadosas de sí mismas, que no se exponen a tareas riesgosas”. A la vez, acotó que subsiste “una cultura de discriminación en algunos sectores”.

De la Nación existe un programa que da a cada empleado contratado un pago de 2.300 pesos mensuales por un año, y el empresario accede a descuentos impositivos sobre ese personal de hasta el 70 por ciento. Otra variante son los programas de entrenamiento, más cortos, sin cargo para el sector empresario, salvo el pago de una ART. Todos los casos son evaluados previamente por las oficinas de empleo existentes en numerosas ciudades, vinculadas con la Nación, según la capacidad y perfil laboral de la persona.

En la Oficina de Empleo de la Municipalidad de Villa María coinciden en que no es fácil la integración. En esta ciudad, se ubicaron unos 20 puestos para personas con discapacidad entre el municipio, la Universidad Nacional de Villa María y Asistencia Pública. Una experiencia en el sector privado no cumplió todas las expectativas.

Empleo Joven (de la Nación) y Primer Paso (de la Provincia) son programas a través de los que también se incorporan algunos casos. En el sector público existe la ley que fija un cupo del cuatro por ciento de empleabilidad para personas con discapacidad, pero en muchos casos no se cumple.

Compromiso familiar. Rubén Aguiar es padre de un joven con discapacidad de Villa María y sostiene que es necesario mayor involucramiento de las familias. “No van a venir a golpearnos la puerta para ofrecernos un trabajo”, advierte. Entiende que el cambio pasa por informar a los empresarios que hay programas que les dan beneficios impositivos, aunque reconoce que existe cierto temor basado en el desconocimiento. “Hay que luchar contra la discriminación, entender que todos tenemos una discapacidad”, sostiene.

Opciones

Datos. Según el Censo 2010, en Córdoba hay 402.512 personas con discapacidad. Ocho de cada 19 tienen entre 15 y 64 años.

Programas. En www.trabajo.gov.ar/discapacidad/programas.asp hay un listado de programas de la Nación para la integración laboral de personas con discapacidad. Hay programas para el sector público y el privado, y para trabajadores independientes.


Fuente: La Voz

Jornada de educación para la diversidad


 Será en la Sede de la Gobierno de la UNR y es organizada por el Centro Educativo El Puente, con el apoyo de la UNR y de la Municipalidad de Rosario.
"Encrucijadas de la inclusión", con ese título el próximo 23 de agosto se desarrollará la primera jornada nacional de educación para la diversidad. Será en la sede de la Univeridad Nacional de Rosario (UNR), de Maipú 1065 y es organizada por el Centro Educativo El Puente, con el apoyo de la UNR y de la Municipalidad de Rosario.
La jornada está dirigida a docentes, estudiantes, psicólogos, acampñantes terapeúticos, psicopedagogos, investigadores, cientistas de la educación y demás interesados en el tema convocante.
Temas de debate. Entre otros temas se debatirán qué hay durante y después de la inclusión, promesas y propuestas de la inclusión escolar, estrategias curriculares de la promoción no graduada, gramáticas de la diversidad, el bullying bajo sospecha y la inclusión que no incluye.
Una buena nómina de especialistas e investigadores figuran en el programa de actividades, y a cargo de las conferencias y exposiciones. Son Carlos Skliar, Esteban Levin, Miguel González González (Colombia), Eduardo de la Vega, María José Borsani, Horacio Belgich, Marcelo Rocha, Clauia Ortega, María Elena Festa y Noelia Mariani.
Dónde informarse. Para informes e inscripción, se puede llamar al teléfono (03464) 426531, email: jornadaedu@hotmail.com, o bien en www.elpuentecasilda.org También en forma personal, dirigirse a Buenos Aires 2741 (Casilda) o en Francia 1460 (Rosario).

Un joven down, poeta y pintor hará una exposición en la Legislatura



Martín Ciaffaroni tiene 27 años. Logró superar las adversidades de su discapacidad y recibió varios premios. Vive en Buenos Aires, pero es mendocino. Trabaja en el Ministerio de Economía.
Cuando Irma Castro llegó hace 27 años a las corridas al por entonces Policlínico de Cuyo –hoy Clínica de Cuyo– con su embarazo en término y casi dio a luz a Martín en las escaleras de la entrada, nunca imaginó que horas después un médico le diría “nació mogólico”. Tampoco creyó que ese niño, en realidad con síndrome de Down, llegaría a ser reconocido y premiado por sus obras literarias y sus pinturas. Ese joven mendocino volverá a su  provincia para exponer en la Legislatura más de 20 obras que pintó, superando miles de dificultades.

Dueño de una sensibilidad única, Martín Ciaffaroni Castro es un joven que vive en Villa Devoto Norte, en Capital Federal. Todos los días sale a las 6.45 de su casa, toma dos colectivos y el subte para ir a trabajar al Ministerio de Economía de la Nación, frente a la Casa Rosada. 

Aunque no se lo exigen, viste riguroso traje y corbata, y llega a trabajar al área de Contratos y Pasantías desde 2010.

Cuando regresa a su casa ya son las 14.30. Después del almuerzo y de una buena siesta mendocina, asiste a talleres de dibujo y pintura y a natación. “Pinto paisajes de la montaña, árboles, el sol. Trabajo con óleo,  temperas, carbonilla”, cuenta con sencillez Tincho, como lo apodan sus familiares y amigos. 

Entregado al arte y con la naturaleza como principal inspiración, Martín aprovecha los viajes frecuentes que realiza con su familia a Mendoza y San Juan para capturar con su cámara los paisajes que lo atraen. Esas imágenes  se transforman en la materia prima de sus cuadros, con un inmenso sol como protagonista. 

“El sol es el amor, la alegría. Estamos unidos por el amor”, explica a UNO el joven artista. “No le gusta hablar por teléfono porque no ve a quién le habla”, lo justifica su mamá. 

Desde que participó en un concurso organizado en su escuela, Martín comenzó una fantástica producción de pinturas y dibujos a los que le sumó cuentos y narraciones. 

Pero hubo un hecho en particular, que quizás para cualquiera hubiera pasado inadvertido, que marcó su vida. 

Algunos obreros estaban talando un árbol. Con la sensibilidad siempre a flor de piel, Martín bajó del auto familiar y les pidió a los obreros que se detuvieran. La frustración, al no poder evitar la tala, fue reflejada entonces en un cuento al que llamó Mi amigo el árbol. 

“Un día, cuando tenía 10 años, pasábamos por un lugar con muchos árboles y estaban cortando uno. Él se bajó del coche y les gritó a los que lo estaban cortando. Quería quedarse ahí para defender al árbol. Fue el primer dibujo que me sorprendió. Lo dibujó con lágrimas en los ojos. Además, escribía todo lorelacionado con la vida que llevaba, siempre con la ayuda de su hermana Daniela (25)”, cuenta sobre aquel hecho, casi con devoción, la mamá de Martín.

Y, con orgullo, sigue: “Después vi en un diario de San Juan que había un concurso de cuentos para personas con capacidades especiales. Estuvo 3 meses escribiendo el cuento del árbol y ganó entre más de 500 participantes de todo el país”.

Varias de esas obras son las que el joven –incluido en el primer diccionario latinoamericano de poetas y escritores– traerá a la Legislatura provincial en setiembre. El evento, que luego permitirá que cualquier persona con capacidades diferentes utilice el espacio para exponer sus obras, será auspiciado por la Fundación UNO Medios.

Tincho domina varias técnicas de dibujo y pintura, que plasma en sus trabajos. Óleos, acrílicos, carbonilla y témpera se podrán apreciar en las obras a exponer en la Casa de Leyes mendocina. 

Amor y dedicación
Martín no llegó de la noche a la mañana a realizar sus obras de arte. Antes tuvo un largo derrotero, en el que debió superar muchos obstáculos y aún hoy debe derribar barreras. “He llorado mucho por mi hijo, mucho”, cuenta Irma mientras un sentido llanto invade su relato y le impide continuar. “Pero con dedicación, tolerancia y, sobre todo, mucho amor todo se puede lograr”, sentencia una vez repuesta de la emoción.

“Lo mejor que me pudo dar la vida es demostrarle al mundo que cuando tenemos un hijo con capacidades especiales no vale la plata. Aunque sin ella no se pueden pagar los tratamientos. Hemos tenido que dejar muchas  cosas para lograr costear los tratamientos para que tuviera una mejor calidad de vida. Estoy orgullosa, me siento feliz de haber peleado en la vida. Siempre dije que Martín no iba a ser abogado ni médico, pero iba a ser alguien en la vida…y lo logré”, concluye Irma, vencida por el amor y la emoción. 

Estímulos y mucho amor
Escuchar hablar a la madre de un chico discapacitado suele ser conmovedor. Palabras de ternura y amor invaden generalmente sus discursos, mientras reflejan el esfuerzo y la dedicación que han volcado en su vida para que esos chicos especiales puedan adaptarse a una sociedad que margina sin otro argumento que la diferencia. 

Irma Castro reconoce en el estímulo y el amor las fuentes del milagro en Martín. “Un 80 por ciento es estímulo, porque es fundamental. A los cinco días de nacido ya lo estaba estimulando. Lo tocaba, le hablaba todo el santo día. No quise volver a trabajar. Le cantaba, iba a comprar y le hacía cantos con las verduras, por ejemplo. Hasta cuando estaba dormido le hacía ejercicios de estimulación”, cuenta con nostalgia Irma.

Fuente: Diario Uno

Logran corregir la falla genética que provoca el síndrome de Down


Científicos de Estados Unidos "silenciaron" el cromosoma adicional que provoca el desorden genético. El primer paso para una terapia concreta.
Científicos de la Universidad de Massachusetts (EEUU) lograron "corregir" en células aisladas en laboratorio la falla genética que provoca el síndrome de Down, lo que plantea la posibilidad de un nuevo y drástico camino a tratamientos para este trastorno.
En una serie de experimentos, los expertos extrajeron células de personas con este síndrome y "silenciaron" el cromosoma adicional que produce el desorden. La aparición de un nuevo tratamiento basado en este trabajo sigue siendo una esperanza distante, pero científicos del campo opinaron que esta proeza constituye el primer paso importante hacia una "terapia cromosómica" para el síndrome de Down o Trisomía del par 21 (llamado así porque aparece una copia adicional del cromosoma 21).
El equipo liderado por la investigadora Jeanne Lawrence utilizó la técnica de "edición de genomas", un procedimiento que permite que el ADN sea cortado y pegado, para dejar caer un gen llamado XIST en el cromosoma adicional de las células extraídas de personas con síndrome de Down. Una vez colocado en ese lugar, el gen genera la fabricación de una versión de una molécula llamada ARN, que recubre al cromosoma adicional y, a la larga, lo bloquea.
Estudios anteriores descubrieron que el gen XIST es crucial para el desarrollo humano normal. De hecho, el sexo de los humanos es determinado por la combinación de cromosomas X e Y que una persona hereda: los hombres son XY y las mujeres son XX. El gen XIST se ubica en el cromosoma X pero sólo se muestra activo en las mujeres. Cuando se activa, silencia al segundo cromosoma X.
El trabajo de Lawrence muestra que el gen puede también bloquear a otros cromosomas, descubrimiento que prepara el camino para el tratamiento de otros trastornos "trisómicos".
En su artículo publicado en la revista científica Nature, el equipo señala que este trabajo "supera el primer paso importante hacia la potencial creación de una terapia cromosómica".
La experiencia ya está ayudando a los científicos a descifrar cómo es que el cromosoma 21 adicional causa un cúmulo de problemas que afectan a las personas con síndrome de Down en distintas edades. "Cuando llegan a los 60 y pico de años, alrededor del 60 por ciento de ellos sufre demencia. Una de las cosas que nos preguntamos es, ¿si pudiéramos silenciar el cromosoma adicional en los adultos, esto frenaría o aminoraría la demencia?", señaló Elizabeth Fisher, una científica que no participó del estudio.
Otro enfoque ya reduce el riesgo de leucemia al silenciar al cromosoma adicional en las células de la médula espinal.
El equipo norteamericano ya comenzó con trabajos que apuntan a evitar el síndrome en ratones, al silenciar al cromosoma 21 adicional en embriones que se encuentran en su primera etapa. "Esto corregiría a todo el ratón, pero en los seres humanos puede ser distinto" dijo Lawrence.
Una terapia cromosómica para los adultos estaría plagada de dificultades éticas y prácticas. Para evitar el síndrome habría que hacer la edición genética en un embrión en el vientre materno y corregir la mayoría, si no todas, las futuras células del niño. Esto está más allá de lo que es posible, o permitido, hoy.
Fuente. Diario la capital

Videojuegos, ¿responsables de deterioro cognitivo?


Los videojuegos son parte del cotidiano de un inmenso porcentaje de niños en los últimos tiempos. Si bien podríamos decir que se trata de un vínculo reciente y aun se desconoce en qué medida la interacción con estos dispositivos puede tener efectos sobre las personas en la vida adulta, no son pocos los estudios que ya han reunido sobrada evidencia sobre su influencia negativa en el desarrollo de los niños y adolescentes: daños en la memoria a largo plazo, falta de iniciativa personal, problemas de desatención, adicción, personalidad agresiva y desafiante, desarrollo de habilidades que no son de provecho en “la vida real” y deterioro cognitivo, son sólo algunas de las consecuencias develadas. Los especialistas aseguran que es necesario que los padres se interioricen sobre esta grave problemática y desarrollen estrategias para limitar el uso de juegos de consola y computadoras.

La historia de los videojuegos se remonta al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando las potencias vencedoras comenzaron la carrera tecnológica al desarrollar las primeras supercomputadoras programables.
Treinta años después, esas rudimentarias máquinas que ocupaban habitaciones enteras y pesaban toneladas, evolucionaron hasta llegar al “Atari”, la primera consola de videojuegos casera fundada en los Estados Unidos en 1972. Desde entonces los videojuegos han formado parte de la vida de generaciones de niños, convirtiéndose en toda una industria cuyas ganancias son incalculables.
Si bien las críticas y reservas respecto al efecto negativo que los videojuegos podrían ejercer sobre el desarrollo de los niños, especialmente en relación a factores de riesgo para la salud y a la merma del rendimiento académico, fueron similares a las sufridas por la exposición frente al televisor, en los últimos años, y gracias a estudios que se pudieron realizar a largo plazo, han comenzado a sonar las alarmas con mayor y puntual intensidad.

Todavía hay quienes sostienen que jugar con consolas también genera determinados beneficios como el aumento de la coordinación mano-ojo y de determinadas destrezas y habilidades mentales, sin embargo este desarrollo unilateral iría en detrimento del interés por otras actividades, como los estudios, la actividad física y la socialización. Por otra parte, especialistas aseguran que dichas capacidades no encuentran un campo fértil de desarrollo en la “realidad”. “Si un niño tiene un lápiz en la mano y una hoja de papel, entonces puede establecer la conexión entre su trabajo y el resultado, esta actividad es el sentido más verdadero de la palabra entender. Pero si un niño pulsa un mouse o un botón y el resultado de esa acción aparece en una pantalla, el proceso en general es incomprensible para el niño”, asegura el Prof. y Dr. Heinz Buddemeier, especialista alemán en Medios y Comunicación Audiovisual, quien recientemente brindó en Buenos Aires una serie de conferencias sobre el efecto de los medios en la sociedad.
Por otra parte, la falta de control y las escasas alternativas de esparcimiento propuestas por los padres de hoy en día,  hacen que siempre esté presente el riesgo de desarrollar una adicción. Esto, a su vez, puede derivar en muchos problemas relacionados con la salud, ya que el anclarse frente a una consola se expone a un mayor riesgo de obesidad y de sufrir trastornos en el comportamiento, la atención y las capacidades cognitivas relacionadas con el estudio. Además de los consabidos peligros que significa que un niño se encuentre inmerso en un escenario que sólo le propone entornos sesgados donde predominan la agresión y todo tipo de reduccionismos y estereotipos negativos. De hecho, una de las mayores inquietudes respecto al efecto nocivo de los videojuegos es su vínculo con la violencia y la criminalidad infantil y juvenil.
Expertos como Buddemeier aseguran que estos riesgos han quedado evidenciados y respaldados por más de 700 estudios competentes realizados en los últimos años donde han participado más de 500.000 niños y jóvenes: "Esto no puede ser científicamente negado. Quien diga lo contrario desconoce las evidencias o está mintiendo", asegura el especialista de Alemania, país donde se estima que 500.000 personas son adictas a los videojuegos.
Es a partir de este marco de riesgos y potenciales efectos destructivos que surge la apremiante necesidad por parte de los padres y los educadores de tomar en serio este problema e incorporar ciertas herramientas y regulaciones que permitan a los niños dividir su tiempo entre jugar responsablemente videojuegos y desarrollarse integralmente, tanto en el área de sus estudios como en otras responsabilidades.

Multitarea y trastornos cognitivosSe estima que un joven promedio a la edad de 21 años ha acumulado 10.000 horas de videojuegos. En comparación con la asistencia a la escuela, este promedio estaría apenas 24 horas por debajo de la asistencia a clases, incluyendo secundaria y preparatoria con una asistencia perfecta. Lo mismo equivaldría a un trabajo a tiempo completo con más de 40 horas a la semana. Sin dudas, se trata de una cifra rotunda y preocupante.

Para el Dr. Buddemeier, el comienzo de una relación perjudicial con los videojuegos se da cuando desde una actividad compulsiva se está intentando canalizar un potencial o un deseo que no encuentra espacio de realización en la vida cotidiana. "Los juegos de computación se utilizan para habilitar deseos insatisfechos. El jugador es premiado con el éxito, es el amo de la situación y puede ejercer presión sobre otros. Pero cuando el juego ha terminado, entonces de nuevo vuelve a deprimirse con los problemas de la vida y necesita volver a entregarse al juego". 
Desde ya, este círculo vicioso no puede desencadenarse sin dejar su profunda marca. Un estudio realizado en los EE.UU. por la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana pudo establecer una relación directa entre jugar con videojuegos violentos durante un período prolongado de tiempo y un cambio subsiguiente en el cerebro, específicamente en las regiones asociadas con la función cognitiva y el control emocional. El lóbulo frontal del cerebro, principal área afectada, es responsable del auto control, la concentración, el razonamiento y el comportamiento social. Yang Wang, profesor asistente de investigación de dicha institución, manifestó: “Por primera vez, hemos encontrado que una muestra de adultos jóvenes asignados al azar mostraron una menor activación en ciertas regiones frontales del cerebro después de una semana de juegos de video violentos en el hogar. Las regiones cerebrales afectadas son importantes para controlar las emociones y el comportamiento agresivo”. 
También en China se encontraron hallazgos similares. A comienzos de año se divulgó un estudio realizado por científicos de la Academia de Ciencias donde se escanearon los cerebros de un grupo de jóvenes que sienten la necesidad descontrolada de navegar por la red y jugar videojuegos. Los investigadores encontraron modificaciones en la materia blanca del cerebro, la parte del sistema nervioso central que se encarga de los axones y prolongaciones neuronales, cambios similares a los que se producen también en los cerebros de las personas adictas a las bebidas alcohólicas y a la cocaína. “Según puntualizó el autor principal del estudio, Hao Lei, esa zona del cerebro modificada interviene en la generación y procesamiento de emociones, control cognitivo, atención y la toma de decisiones”.
A partir de toda la evidencia reunida, podría sintetizarse que existen cuatro principales áreas de vulnerabilidad en relación al uso inadecuado de videojuegos: salud física, desempeño social, temperamento y rendimiento académico.
- Bienestar físico: dependiendo de las horas diarias de juego, la repercusión de la práctica insalubre de videojuegos puede generar obesidad, trastornos posturales, musculares y esqueléticos tales como tendinitis y síndrome del túnel carpiano, fatiga visual y sequedad ocular por exceso de enfoque en la pantalla o el monitor de la computadora, migrañas, ataque epiléptico fotosensible para los casos graves, ansiedad, tensión nerviosa.
- Desempeño social: el exceso de dependencia de los videojuegos puede fomentar el aislamiento social, ya que mayoritariamente se juegan en soledad. Este nuevo concepto de diversión en aislamiento se puede tornar en un sustituto de la relación de los niños con sus pares, con los adultos y con el mundo real, lo que los descontextualiza y enajena. Un estudio de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) publicado en la revista Pediatrics en 2011 asegura que la adicción a los videojuegos puede causar problemas de salud mental entre los jóvenes como depresión, ansiedad, fobias sociales e impetuosidad. El estudio, coordinado por el psicólogo Douglas A. Gentile y titulado "Patología de los videojuegos. Uso entre los jóvenes, un estudio longitudinal de dos años", se llevó a cabo involucrando a más de tres mil niños en escuelas primarias y secundarias, y en el que participaron investigadores de las universidades de Iowa, Singapur y Hong Kong. Los investigadores evaluaron el juego patológico en alrededor de tres mil niños a través de la cantidad semanal de uso de los videojuegos, la impulsividad, competencia social, fobia social, ansiedad, depresión y rendimiento escolar. Entre los resultados encontraron que 9% de los jóvenes jugadores caen en un juego mentalmente dañino, proporción similar para otros países.
- Temperamento y agresividad: la atención puesta durante mucho tiempo en el juego desarrolla agotamiento y cansancio del sistema nervioso, con la aparición de síntomas de depresión o ansiedad. También es común que en niños tan expuestos a las pantallas se desarrolle un individualismo exagerado, inquietud, irritabilidad, nerviosismo y desobediencia. Pero uno de los factores más preocupantes se da en relación al contenido de los juegos. Un estudio publicado a finales de 2012 en la revista Journal of Experimental Social Psychology dice que las personas que jugaron un videojuego violento durante tres días consecutivos mostraron un aumento en el comportamiento agresivo y hostil. “Aunque otros estudios experimentales han demostrado que una sola sesión frente a un videojuego violento aumenta la agresividad a corto plazo, este es el primer estudio que muestra los efectos a largo plazo”, comentó el psicólogo Brad Bushman, coautor del estudio.
- Rendimiento académico: un reciente estudio llevado a cabo con alrededor de 2 mil estudiantes de la preparatoria de Tuxtla Gutiérrez, en México, determinó que el uso de videojuegos “repercute de manera nociva en el rendimiento académico de los alumnos y que incluso cuando se desarrolla una adicción pueden llegar al robo para obtener dinero para continuar jugando”. Los psicólogos a cargo de la investigación dieron a conocer que tres de cada diez estudiantes consultados, con o sin la adicción a los videojuegos, reconocieron tener repercusiones negativas en el ámbito escolar por la práctica de esta actividad. Una de las explicaciones podría estar en otra investigación realizada en la Universidad de Iowa, donde se ha demostrado que dedicar demasiadas horas al día a entretenerse con videojuegos provoca que los jugadores tengan problemas para mantenerse centrados en tareas que requieran una participación más larga y proactiva. “En la investigación se midió la actividad cerebral de los sujetos a través de electroencefalografía mientras llevaban a cabo una prueba. Las ondas cerebrales de aquellos que jugaban mayor tiempo evidenciaban que su actividad cerebral era menor. Según los autores de esta investigación, los jugadores excesivos en el mundo real cuando están llevando a cabo una actividad que no les llama la atención, como recibir clases, leer o estudiar en un lugar tranquilo, tienen dificultades para mantener la atención (Bailey West y Anderson, 2010).”
Para el Dr. Buddemeier, la manera en que los videojuegos perjudicarían el desempeño académico tiene su origen en el deterioro de la memoria a largo plazo y la recarga de estímulos que reciben los niños al jugar. En primer lugar, la infinita cantidad de pequeñas decisiones que los jugadores deben tomar en cada tramo de un juego fortalecería la memoria a corto plazo en detrimento de la memoria a largo plazo, que sería la encargada de asimilar los contenidos pedagógicos. Si el estudiante, al llegar de la escuela, se dedica más de una hora a jugar con estos dispositivos, alzaría una barrera entre los contenidos recibidos en la escuela y su capacidad para digerir los mismos. En este sentido, el catedrático español José Antonio Marina, filósofo e investigador especializado en el estudio de la inteligencia y autor del libro “El cerebro infantil: la gran oportunidad”, afirma que las nuevas tecnologías como los videojuegos e Internet potencian la multitarea, pero también, a largo plazo, van en detrimento de la memoria. “Ahora los jóvenes manejan muy bien la información, pero se acuerdan después de muy pocas cosas. Muchos de mis alumnos están totalmente convencidos de que no hace falta aprender cosas que se pueden encontrar en Internet, y eso es falso. Solo podemos aprovechar lo que hay en Internet a partir de nuestra memoria personal, y la educación es, fundamentalmente, la construcción de la memoria personal”.
La multitarea, tan abundante en plataformas como los videojuegos o las redes sociales, es uno de los grandes problemas de nuestro tiempo. Cuando tratamos de lograr dos tareas diferentes, cada una requiere de un cierto nivel de consideración y atención, pero esta entrega no es posible cuando los focos de atención superan nuestras capacidades o nos empujan a un límite. En la multitarea el cerebro no puede asimilar y procesar de manera simultánea corrientes separadas de información y codificarlas plenamente en la memoria a corto plazo, de allí que luego la información no se pueda transferir a la memoria a largo plazo para recuperarla más tarde. Los investigadores creen que, debido a la sobrecarga de información y la gran cantidad de decisiones simultáneas, los cerebros pierden la capacidad de filtrar datos irrelevantes con éxito y de mantenerse en el foco. 
Esto abriría el tema hacia el segundo aspecto detallado por Buddemeier: la atención. Para los niños y jóvenes que lidian durante varias horas diarias con un escenario de tanto estímulo es muy complejo sentirse motivados por un entorno rutinario y estable como lo es el educativo, ya que han desacostumbrado su capacidad de atención para centrarse y fluir en un ritmo de mayor y más pausada asimilación. 
Quizás sea que por conocer bien de cerca estos motivos, muchos de los principales jerarcas de las más destacas empresas de informática y medios de Sillicon Valley (región norteamericana que aloja muchas de las mayores corporaciones de tecnología del mundo) decidan optar para sus hijos por un modelo educativo como el Waldorf, donde las principales herramientas educativas están lejos de ser de alta tecnología: lapiceras y papel, crayones y agujas de tejer y distintas disciplinas artísticas. En estas escuelas no se encuentra ninguna computadora y ninguna pantalla, e incluso desalientan su uso en el hogar.


Vínculos entre TDHA, autismo y videojuegos
Siendo que en los Estados Unidos, sociedad altamente tecnologizada, alrededor del 90% de los niños se dedica a jugar a videojuegos, no es de extrañarse que distintos artículos hayan comenzado a ligar este fenómeno con problemas como los trastornos de atención e hiperactividad o los del espectro autista.  
En su investigación, difundida a comienzos del año pasado por el periódico “Psychology of Popular Media Culture” de la Sociedad Americana de Psiquiatría, Douglas Gentile, sugirió que los videojuegos pueden crear un círculo vicioso para los niños con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad). 
Gentile, PhD. de la Universidad Estatal de Iowa, y su equipo de colaboradores realizaron un seguimiento sobre el comportamiento y los hábitos de juego de más de 3.000 niños de las escuelas de Singapur de entre 8 y 17 años, durante más de tres años. Los especialistas rastrearon la frecuencia con la que los niños jugaban videojuegos y los grados de violencia de dichos entretenimientos. A partir de las evidencias recabadas, encontraron que estos juegos parecen aumentar la atención visual, que es la capacidad de procesar rápidamente la información del entorno. Es por eso que el impacto para esta franja de niños sería más negativo, ya que puede hacer más difícil completar las tareas orientadas a objetivos que requieren concentración a largo plazo. Según la investigación, y en concordancia con los estudios de Buddemeier, la emoción y la excesiva estimulación de jugar un juego de video es muy superior a cualquier estimulación diaria ordinaria, haciendo que el mundo real se vuelva para estos niños menos interesante. "El uso de medios electrónicos puede afectar la atención necesaria para la concentración", asegura Gentile.
Por otra parte, la investigación también concluyó que aquellos niños que pasaban más tiempo con videojuegos eran también los más impulsivos y los que tenían más problemas de atención, lo cual cerraría el círculo vicioso. Para Gentile no caben dudas de que los videojuegos influyen en los niños para ser más impulsivos, exigir gratificación instantánea y tener menor capacidad de atención. 
En tanto al autismo, son muchas las miradas que ven en el vínculo con los videojuegos un riesgo, porque acentúan las conductas de aislamiento social y falta de interacción. 
Un estudio de la Universidad de Missouri realizado hace un mes con 169 niños con trastornos del espectro autista (TEA) de 8 a 18 años de edad, encontró que los juegos de video causaban una mayor adicción en esta población, asociada, además con conductas oposicionistas y con no seguir las instrucciones de los padres. "Los niños con TEA pueden sentirse atraídos por los videojuegos, ya que pueden ser gratificantes por lo visualmente atractivos y por no requerir de la comunicación cara a cara o la interacción social", aseveró Micah Mazurek, director del estudio, publicado en la revista Investigación en Trastornos del Espectro Autista. "Los padres deben ser conscientes de que, aunque haya videojuegos especialmente diseñados para los niños con TEA, pueden generarse problemas al momento en que el niño debe desacoplarse de estos juegos", especificó. 
Para el estudio, los investigadores consultaron a los padres de los niños sobre la cantidad de tiempo que sus hijos pasaban jugando juegos de video, el tipo de juegos que les gustaba jugar y sobre su funcionamiento conductual. De esta evaluación derivó que los niños que participan en juegos de rol tuvieron comportamientos significativamente más oposicionistas que aquellos que jugaban juegos de deportes. Mazurek dijo que se necesita más investigación para comprender mejor si los juegos están provocando tendencias hacia conductas problemáticas o si los niños con estos problemas se sienten atraídos por determinados tipos de juegos. En cualquier caso, dijo que los médicos y los investigadores deben considerar el extenso uso y la afinidad de los videojuegos entre las personas con autismo, de manera de utilizar la tecnología para obtener beneficios terapéuticos.


Estrategias
A partir de este marco dramático, sobresale la necesidad de que los padres, especialmente de niños vulnerables, puedan desarrollar estrategias para gestionar el consumo de videojuegos y computadoras por parte de sus hijos, del mismo modo que incorporar nociones generales para detectar un problema de conducta adictiva. 
Los padres deberán estar alertas para reconocer si el niño o adolescente muestra un comportamiento no adaptado a un uso responsable de los videojuegos. Así, entre las señales más claras de riesgo se pueden manifestar: 
-Dependencia a los juegos: el niño aprovecha cualquier tiempo libre, por pequeño que sea, para encender la consola o la computadora, o es lo primero que hace al finalizar otras tareas.
-Desarrollo de un individualismo exagerado.
-Cambios en el comportamiento y baja en el rendimiento escolar.
-Reclusión y abandono de otras actividades. 
Ante cualquier indicio de uso inadecuado y aun de manera preventiva, los especialistas recomiendan que los padres se interioricen y conozcan la clasificación de los videojuegos que su hijo juega, siendo además que la consola o computadora esté en un lugar común de la casa y no en la habitación del niño. También se recomienda establecer límites sobre la regularidad y el tiempo permitido para los videojuegos. 
Como prevención complementaria se aconseja, además, que se supervise el consumo general de televisión, cine e Internet, como el tiempo que el niño pase y tipo de actividad que el niño realice en las redes sociales. Asimismo es importante tomarse el tiempo necesario para hablar con los hijos sobre los juegos que están jugando o los medios que consumen. Es una oportunidad para compartir sus sentimientos y acercarse más. Esto igualmente involucra el intercambio que se pueda generar con otros padres.
Igualmente es necesario tomar conciencia de que el abuso de los videojuegos puede deberse a la ausencia de un entorno familiar estimulante y receptivo. “Les pido a los padres que colaboren con los niños para crear diferentes intereses y estimular la imaginación. Además de los deportes, esto también puede ser, por ejemplo, el aprendizaje de una disciplina artística o un instrumento musical”, aconseja el Dr. Buddemeier. 
Según su óptica, los adolescentes pueden aferrarse a los videojuegos para tapar sus vacíos, y allí es donde los padres deberán crear las adecuadas conexiones afectivas para salvar las distancias generacionales y colaborar en la construcción de genuinos y sanos intereses. 
Seguramente aún reste recorrer un camino hasta poder reconocer y saber extraer todo el potencial positivo que las nuevas tecnologías tengan para ofrecernos. Ya no hay vuelta atrás al respecto y podemos percibir grandes aportes para la vida cotidiana, y especialmente para las personas con discapacidad, que ofrece el acceso a los nuevos recursos tecnológicos e informáticos. Pero sin dudas los niños sabrán extraer las mayores riquezas de estos recursos cuando hayan transitado plenamente la oportunidad de interactuar entre sí, con sus maestros y familiares, cuando hayan explorado los infinitos tesoros del mundo del saber, cuando hayan desarrollado su fantasía creadora y hayan comenzado a descubrir sus propias habilidades, capacidades y cualidades internas. 
En esa instancia, podrá realizarse entonces el anhelo de pedagogos como Rudolf Steiner, creador del sistema educativo elegido por los cerebros de las grandes empresas informáticas: “nuestro más elevado propósito ha de ser formar seres humanos libres, capaces de impartir desde sí mismos, propósito y dirección a sus vidas”.

Luis Eduardo Martínez

Una organización para la asistencia sexual


Por estos días ha tomado fuerte trascendencia el trabajo realizado por la organización japonesa sin fines de lucro “White Hands” (Manos blancas), proveedora de asistencia sexual para personas que no pueden hacerlo por sí mismas, como es el caso de pacientes con parálisis cerebral, distrofia muscular o lesión medular.

Según sus creadores, la organización apunta a mejorar la calidad de vida de estos colectivos, basándose en la idea de que todos debemos tener derechos sexuales garantizados. Para ello cuentan con una serie de trabajadoras sexuales que, previo riguroso entrenamiento, masturban a las personas con dificultades físicas o mentales.
Esta provocadora apuesta se refiere al servicio que prestan a la sociedad como “cuidados eyaculatorios”, los cuales según White Hands, están ayudando a tener una vida sexual plena a personas con discapacidad y derribando los tabúes que puedan rodear a las necesidades sexuales de las personas con discapacidad.
La organización cuenta además con el “Programa de Manos Blancas”, a través de la formación de profesionales especializados en el estudio sistemático de la “alfabetización sexual”. White Hands entiende la alfabetización sexual como un conocimiento sobre las habilidades necesarias para la comprensión de la problemática de la vida sexual de las personas con discapacidad y los fenómenos sociales implicados.
Para los creadores de la organización, la cultura japonesa está siempre buscando una mejora de la sociedad y este es un eslabón más para llegar al objetivo y derribar los prejuicios que puedan rodear a las necesidades sexuales que tienen las personas con discapacidad.
Se puede conocer más sobre el proyecto ingresando en: www.whitehands.jp/e.htm

Trastorno específico del lenguaje y alteraciones en la lectura



En el presente trabajo se da cuenta de las diversas teorías, los estudios más recientes y las interrelaciones entre el TEL y otras disfunciones del lenguaje, ADD y otras comorbilidades. Se estima que entre el 5 y el 10% de los niños presentan dificultades de distinta magnitud, que dificultan su correcto desempeño en este área, lo que da cuenta de la relevancia del problema.

El presente trabajo examina los conceptos de Trastorno específico del lenguaje y alteraciones en la lectura (Dislexia evolutiva), realizando una revisión de las investigaciones de los últimos años. Se centra en el desarrollo fonológico y en la hipótesis de la ruta dual para el aprendizaje de la lectura. Asimismo, se considera la importancia de la memoria de trabajo, la conciencia fonológica y la velocidad de nominación como precursores, junto al lenguaje oral del aprendizaje de la lectura, analizando la relación entre dichos trastornos del lenguaje y del aprendizaje del lenguaje escrito (TEL y Dislexia).
El interés por el tema parte de la observación, a partir de la propia práctica en clínica psicopedagógica, de muchos niños no diagnosticados o mal diagnosticados que llegan a consulta cuando cursan su cuarto o quinto año de escolaridad primaria y presentan trastornos del lenguaje escrito sin haber tenido la posibilidad de intervenciones oportunas. Al momento de realizar la anamnesis, los padres relatan inicio tardío del lenguaje, tratamientos fonoaudiológicos abandonados, pesquisando, además, insuficiencia de estimulación adecuada y pobreza en los procesos epigenéticos. En este sentido, es fundamental la preparación adecuada de pediatras y docentes en la pesquisa de trastornos del desarrollo que afectan el lenguaje y los aprendizajes en niños que inician su escolaridad preprimaria o preescolar.
Distintas teorías intentan explicar la adquisición del lenguaje por el hombre, interviniendo en dichas explicaciones el polo biológico y el social. La teoría innatista o biologicista sigue prevaleciendo en el campo intelectual anglosajón. La referencia es Chomsky. Según su teoría, en la mente existe una facultad del lenguaje que no se enseña ni se aprende, biológicamente determinada, inscripta en los genes: la gramática universal.
En oposición están las teorías socioculturales que conceden prioridad al polo social, que admiten que quien aprende interactúa con la sociedad y construye el lenguaje a partir de los estímulos del medio y de los otros humanos. De este modo, el componente biológico es fundamental, pero no suficiente para que se geste un ser humano (Silvestri, 2012).

La discusión entre dichos modelos sigue vigente.
El desarrollo de la lengua oral contribuye especialmente a la creciente comprensión del niño de las palabras y sus usos en el habla y los textos escritos.
El genio lingüístico se debe a diversos elementos de la lengua hablada que, más tarde, todos incorporamos al desarrollo del lenguaje escrito (Wolf, 2008, pág. 106).
Formalmente, el lenguaje está formado por subsistemas que se constituyen en objeto de estudio durante el desarrollo del niño, suponiendo que a los cinco años aquél conquista las estructuras lingüísticas y el léxico necesarios para la comunicación.
El sistema fonológico se refiere a la capacidad del niño para percibir, diferenciar y operar con los fonemas que forman las palabras. El sistema sintáctico lo habilita para advertir la complejidad de las oraciones que, gracias al uso de las relaciones gramaticales, puede entender. El morfológico, para que pueda interpretar las palabras que integran las frases. El desarrollo semántico se relaciona con el incremento de vocabulario, que incide en la comprensión del significado de las palabras. Finalmente, la estructura pragmática permite que el niño pueda comprender el contexto sociocultural y adecuarse al mismo mediando la comprensión de las distintas situaciones relatadas en los textos.
“Así pues el lenguaje emerge en la intersección de las dimensiones cognitiva, emocional y social” (Soprano, 2011, pág. 18).
En la población infantil hay entre un 5% y 10% de niños que presentan dificultades del lenguaje de diversa intensidad y compromiso de los sistemas que lo componen.
Dentro de las alteraciones del lenguaje se encuentra el denominado Trastorno específico del lenguaje (TEL), que se puede definir como un conjunto de dificultades del desarrollo del lenguaje verbal que no puede ser justificada por defectos instrumentales, auditivos, ni por retraso intelectual, trastornos psicopatológicos o deprivación sociocultural. Dicha alteración debe tener una magnitud tal como para interferir en las acciones de la vida cotidiana y/o en los aprendizajes escolares.
Se sabe, a partir de investigaciones de las dos últimas décadas, que los trastornos del habla y el lenguaje tienen una base genética (Artigas-Pallarés, 2011).
Aún no hay consenso acerca de cómo diferenciar a los niños con TEL. Según Rapin y Allen, se clasificarían en Trastornos del lenguaje expresivo, Trastornos del lenguaje expresivo-comprensivo y Trastornos del procesamiento de orden superior.
“El TEL se entiende como un trastorno unitario que incorpora distintas disfunciones lingüísticas -receptivas-expresivas, fonológico-sintácticas, léxico-semánticas y semántico-pragmáticas- que otros autores ven como diferentes subtipos de trastorno del lenguaje” (Artigas-Pallarés, 2011, pág. 239).
Es complejo sostener la presencia de subtipos puros porque se debe considerar que los déficits lingüísticos varían con la edad.
“A partir de los resultados de nuestra muestra hispanohablante clasificamos las diferentes categorías diagnósticas del TEL de acuerdo con las capacidades psicolingüísticas que están afectadas de manera predominante:


– Déficit mixto de la vertiente receptiva y expresiva: agnosia verbal auditiva, trastorno fonológico-sintáctico y trastorno léxico-sintáctico.
– Déficit de la vertiente expresiva: trastorno fonológico.
– Déficit de las funciones psicolingüísticas: trastorno semántico-pragmático y trastorno pragmático” (Crespo-Eguílaz, Narbona, 2006). 


Los niños con TEL inician el lenguaje más tarde que la mayoría de los niños y, pasados los primeros años, se pueden observar dificultades en los aprendizajes en parte por el mismo cuadro y en parte por la comorbilidad con dislexia y trastorno por déficit de atención. En consecuencia, se enfatiza su repercusión en el aprendizaje de la lectura y escritura.
Existe, entonces, un efecto del lenguaje en la lectura. En tanto que la fonología impacta en la decodificación, la pragmática, la semántica y la sintaxis hacen lo suyo en la comprensión (Artigas-Pallarés, 2011).
Hay una controversia entre distintas perspectivas en la conceptualización del TEL, trastorno resultado de una deficiencia genética (Rice y Smolik, 2012) que ejerce influencia en el sistema especializado para el aprendizaje de la sintaxis frente a aquellas que afirman su origen psicolingüístico (Bishop y Snowling, 2004), donde las dificultades transitorias y persistentes son señales de un continuum de severidad en la capacidad de lenguaje. 
En la evolución de este trastorno se comprueban cambios en cuanto a su persistencia, a su estatus diagnóstico, a los sistemas lingüísticos afectados y a la participación de otras funciones cognitivas más o menos relacionadas con el lenguaje (Aguado, 2009).
Esta perspectiva evolutiva de los trastornos del lenguaje ha nacido de la mano de autores del mundo anglosajón, de la talla de R. Chapman o S. Ellis (Rodríguez, Santana, Caballero, 2010), quienes hablan de un espectro de trastornos del lenguaje.
Jackson-Maldonado D. (2011) afirma que, refiriéndose a trabajos de Boudreau y Hedberg (1999); Conti, Durkin, Simkin y Knox (2009); Tomblin (2010); van Kleek, Vaner Woude y Hammett (2006), se ha demostrado que el TEL puede tener consecuencias importantes sobre el rendimiento escolar, el aprendizaje de la lengua escrita y las matemáticas.
Así, habrá niños que aparentemente presentan un desarrollo prelingüístico normal, pero que entre los 18-36 meses de edad comienzan a presentar un retraso consistente que evolucionará hacia un TEL (entre los 48-60 meses). Este retraso afectará procesos psicolingüísticos básicos para un desarrollo armónico del lenguaje (almacén fonológico, memoria de trabajo) que provocarían alteraciones en el aprendizaje, primero del vocabulario y luego de los componentes fonológico y morfosintáctico que desembocarían en un empobrecimiento lingüístico. Entonces estas perturbaciones (retener en el almacén fonológico, reconocer fonemas, recuperar representaciones en la memoria de trabajo) implicarían desviaciones en el aprendizaje del lenguaje escrito.
En un estudio de Herrera Pino y otros (2007) se menciona que Flax y otros (2003), en la investigación realizada, encontraron que en todos los participantes con trastornos del lenguaje las funciones relacionadas con la lectura estaban por debajo del nivel alcanzado por los controles.
La memoria de trabajo u operativa es un sistema encargado de manipular y mantener la información necesaria para realizar tareas cognitivas complejas como el aprendizaje, el razonamiento y la comprensión (García Madruga, Gutiérrez Martínez, Vila Chaves, 2012).
Baddeley, desde 1974 y en un posterior desarrollo en 2007, establece un modelo de cuatro componentes que tendrían diversas funciones: el lazo fonológico encargado de mantener activa y manipular la información presentada mediante el lenguaje está implicado en tareas lingüísticas (comprensión, lectura, escritura, conversación). La agenda visuoespacial que elabora y manipula la información visual y espacial. El retén episódico se encargaría de la conexión con la memoria de largo plazo. Por último, el ejecutivo central que coordinaría los componentes anteriores a través de la atención y actualización de representaciones de la memoria de largo plazo.
La principal relación entre lenguaje y MT reside en dos componentes: el bucle fonológico y el buffer episódico (Netto y otros, 2011). 


La memoria fonológica juega un papel importante en el desarrollo de la estrategia de recodificación fonológica necesaria en las etapas iniciales del aprendizaje de la lectura (Gathercole y Baddeley, 1993). En la recodificación fonológica, la palabra escrita se descompone en sus fonemas que se mantienen en la memoria de trabajo, si esta funciona con eficacia se arma la secuencia de fonemas en la producción de la palabra y se facilita la recuperación de su significado de la memoria a largo plazo.
Entonces, la MT tiene la capacidad de procesar rápidamente la información, es necesaria para la comprensión del lenguaje, de textos y útil para almacenar información sobre un texto leído (Etchepareborda y otros, 2005). 
En un trabajo de Netto y otros (2011), se analizan las clasificaciones de los sistemas de memoria focalizando en la memoria de trabajo y su relación con el lenguaje.
Es así habitual que niños con trastornos específicos del lenguaje presenten más tarde dificultades en la lectura ya que ésta se sustenta en el sistema lingüístico 
La perspectiva psicolingüística entiende a la dislexia evolutiva como una alteración de la decodificación fonológica con déficits en ciertos aspectos del procesamiento lingüístico: desarrollo del lenguaje oral, habilidades finas de percepción del habla, habilidad de vocabulario de denominación rápida, memoria verbal a corto plazo, detector de la estructura sintáctica y semántica de frases y oraciones y conciencia fonológica (Fernández, 2012).
Aguado (2009) considera que el análisis de la memoria fonológica de trabajo en la tarea de repetición de pseudopalabras, por ejemplo, es el más interesante cuando se trata de conocer el origen fonológico de las dificultades de aprendizaje del lenguaje escrito y del TEL.
La conciencia fonológica es la habilidad de poder atender y manipular conscientemente los sonidos de la lengua materna: fonemas y sílabas. En cuanto a su examen, se plantean interrogantes, ya que no se ha demostrado que la relación entre conciencia fonológica y aprendizaje del lenguaje escrito, en el caso de la dislexia evolutiva, sea su causa, dado que la conciencia fonológica, al menos tras las primeras etapas del aprendizaje (5 años), puede estar influida por la lectura. Al alfabetizarse, los niños mejoran significativamente su habilidad para manejar la secuencia de sonidos en fonologías transparentes; además, la intervención en conciencia fonológica no siempre es efectiva para resolver la dislexia evolutiva, o lo es escasamente (Aguado, 2009).
Ardila (2010) menciona la existencia de una asociación entre el desarrollo de la habilidad articulatoria y la conciencia fonológica que explicaría la relación que se encuentra entre los trastornos fonológicos y el retardo en la adquisición del lenguaje oral y escrito.
En un artículo de Rodríguez, Santana, Caballero (2012), se cita un trabajo de Wertzner, Sotelo, Amaro, (2005), en que se observó que los trastornos fonológicos se asociaban con un retardo en la adquisición en la representación fonológica, por esta razón el inicio tardío del lenguaje se vincula con la dislexia.
Aguado (2009) menciona que se puede plantear que existe una continuidad entre el TEL y algunos trastornos del aprendizaje del lenguaje escrito citando un estudio de Scarborough y Dobrich (1990) y Tallal (2000).
El modelo dual de aprendizaje de la lectura señala que se dispone de dos vías para leer y acceder al significado de las palabras escritas: la ruta léxica que permite leer las palabras conocidas (regulares e irregulares), no así las pseudopalabras ni las desconocidas; y la vía subléxica por la que se pueden leer las palabras regulares sean conocidas o no, y también las pseudopalabras. La lectura sería el corolario de ambas rutas que se unen en el retén fonológico (importancia de la MT). (Cuetos, 2010).
Para que sea efectivo el aprendizaje de la lectura es necesario disponer de ciertos requisitos que integran un sistema cognitivo lo suficientemente desarrollado como para lograrlo: desarrollo temprano y adecuado del lenguaje, memoria verbal de corto plazo (capacidad de mantener activas momentáneamente las representaciones fonológicas), velocidad de nominación (habilidad de recuperar las formas fonológicas de las palabras con el objeto de emprender la articulación del habla), evocación de la información mediante claves verbales, procesamiento perceptivo auditivo fonológico, conciencia fonológica y segmentación fonémica.
Los perfiles lectores de los sujetos con retraso lector se correlacionan con el compromiso del déficit fonológico asociado con las variaciones en los recursos para el procesamiento en general, experiencia lectora y estrategias compensatorias (Griffith y Snowling, 2002).
Otros autores afirman que el impacto del déficit fonológico es importante para el aprendizaje de las relaciones existentes entre letras y sonidos, sin embargo, va más allá de un déficit de decodificación (Luque, López-Zamora y Álvarez, 2011).
En un estudio realizado en niños mexicanos de Guadalajara, aquellos con dislexia evolutiva mostraron una ejecución significativamente más baja en tareas de procesamiento fonológico (percepción, discriminación y manipulación de sonidos del habla). Además, dos tercios de los niños manifestaron puntuaciones bajas en tareas relacionadas con atención visual y auditiva, memoria de textos, comprensión de instrucciones y velocidad de procesamiento, denominación automatizada rápida, fluidez verbal y gráfica así como en el aprendizaje de asociaciones intermodales visual-verbal. Estas áreas funcionales involucradas incluyen atención, funciones ejecutivas, lenguaje, memoria operativa o de trabajo y aprendizaje. También se observaron déficits en el procesamiento visuo-espacial (Aguilar Isaías, Y. A. 2006). 
Tannock (2007), expresa que Beitchman y Cohen, en investigación realizada en un contexto de habla inglesa, concuerdan en que el TEL en preescolares aumenta el riesgo de secuelas negativas posteriores en habilidades del lenguaje y la lectoescritura.
Con respecto al TEL se afirma que probablemente la perspectiva más aceptada para explicarlo es la de una limitación general de procesamiento por las dificultades que presentan estos niños para formar representaciones correctas de las palabras, (que implican un retraso en la adquisición del vocabulario) por restricciones de la memoria fonológica de trabajo, perceptivas, en la recuperación de la forma fonológica, es decir, por un sistema de procesamiento lingüístico limitado (Aguado, 2007).
Peterson y otros (2007) revisaron las bases neurológicas y genéticas de tres trastornos del desarrollo: dislexia, retardos en la adquisición del lenguaje y trastornos fonológicos. Acreditaron que la dislexia evolutiva está fuertemente asociada al deterioro del componente fonológico, existiendo efectos asociados de los retardos en la adquisición del lenguaje y los trastornos fonológicos con la dislexia evolutiva.
“La investigación llevada a cabo sobre el TEL ha sido y sigue siendo abundante. Este trastorno tiene secuelas en el aprendizaje del lenguaje escrito, y, consecuentemente, en los demás aprendizajes, y también las relaciones sociales y la formación del autoconcepto de los niños que lo sufren se ven alteradas” (Aguado, 2007, pág. 106).
En efecto, la dislexia coexiste frecuentemente con el trastorno específico del lenguaje (Puente, Jiménez, Ardila, 2009).Conclusión


Numerosas investigaciones indican alteraciones o trastornos del lenguaje en niños que padecen dislexia, dichas perturbaciones se presentan asociadas o como antecedente de la dislexia.
El déficit central responsable de la alteración y/o trastorno de la adquisición de la lectura se encuentra en el nivel fonológico, entonces la dislexia es una dificultad de base lingüística.
Si bien los trastornos del lenguaje y la dislexia son perturbaciones diferentes, el lenguaje es decisivo en el aprendizaje de la lectura, constituyéndose el déficit fonológico como central en dicho trastorno. 
En cuanto a la dislexia y el TEL se pueden presentar en comorbilidad según las fuentes consultadas.
El niño entre los 2 y 5 años erige un sistema fundamental para aprender a leer: el sistema fonológico. Aún se necesita más para aprender a leer: adquirir la conciencia fonológica.
Es innegable la existencia de una interacción entre los niveles del lenguaje y los sistemas de memoria. La principal relación entre lenguaje y MT reside en dos componentes: el bucle fonológico y el buffer episódico, aunque sólo la memoria fonológica de corto plazo parece no ser suficiente para dar cuenta del desempeño lingüístico de los niños con TEL.
Según la hipótesis de déficit procesal, pueden ocurrir anomalías de estructuras cerebrales subyacentes a la memoria procedural que explicarían en gran medida el déficit de lenguaje en niños con TEL, que a su vez revelarían los problemas de las dificultades gramaticales. Las irregularidades podrían dar lugar a problemas en la memoria de trabajo que, al menos en parte, dependen de las estructuras del cerebro afectadas.
Se concluye que es frecuente la relación entre trastornos del lenguaje oral y dislexia. Se plantea la existencia de una continuidad entre el TEL y algunos trastornos del aprendizaje del lenguaje escrito, es decir, su generalización hacia el aprendizaje del lenguaje escrito, y la importancia de las primeras etapas del trastorno: el llamado inicio tardío. 
Se establecen relaciones significativas entre los componentes con dificultades del lenguaje oral y el rendimiento en lectura comprensiva, debiendo ampliarse el estudio de la asociación entre el componente comprensivo sintáctico y la comprensión lectora.
Se analizan los hipotéticos factores genéticos que participan en la dislexia, poniendo el énfasis en el hecho de que, probablemente, un defecto en el procesamiento fonológico del lenguaje sea el factor determinante de la dislexia.
En estudios recientes se compara el TEL con los Trastornos de procesamiento auditivo central; los del espectro autista; el TEL y la desventaja sociocultural; con el ADHD y con la dislexia.
Se evalúa la comorbilidad del trastorno de procesamiento auditivo, el deterioro del lenguaje y el trastorno de la lectura en niños en edad escolar. Estos últimos comúnmente presentan coocurrencia con el trastorno de procesamiento auditivo.
Finalmente, la mayoría de los niños con TEL no aprenden a leer correctamente. En los niños disléxicos se ven alteradas algunas dimensiones del lenguaje oral: fluidez, articulación, acceso al léxico, velocidad de denominación y conciencia fonológica.
Existe una gran cantidad de niños en las escuelas cuyo trastorno del lenguaje no ha sido identificado porque su conducta lingüística es más leve, con las secuelas importantes que pueden llegar a desarrollar en su rendimiento escolar y especialmente en el aprendizaje de la lengua escrita.
Harían falta indicadores claros que pudieran discriminar a niños con TEL de aquellos con desarrollo típico del lenguaje. Se advierte la necesidad de difundir en la formación de pediatras y docentes la importancia de valorar prematuramente el lenguaje en sus dimensiones y sus niveles para intervenir oportunamente y así favorecer los procesos epigenéticos y los aprendizajes. 


Elba Fernández*
* Elba Fernández es Psicopedagoga. Docente Supervisora SAOP (Servicio de Atención y Orientación Psicopedagógica) UNLZ.


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